En Madrid Río hay 17 áreas de juegos infantiles con 65 elementos diferentes, distribuidas a lo largo del salón de Pinos y del Parque de la Arganzuela. Los juegos, especialmente diseñados para su integración ambiental en el entorno, ofrecen soluciones diversas, entretenimiento y ocio imaginativo a los niños utilizando materiales sostenibles y naturales. Pueden encontrarse diferentes figuras de animales talladas en madera y troncos de árboles que configuran estos espacios infantiles como si fuesen pequeños bosques de juegos dentro del bosque más grande de pinos que les rodea. Además, en el parque de la Arganzuela se sitúa la súper tirolina, la jungla de troncos o los toboganes.
Son espacios de recreo con elementos de juego simples y versátiles que permiten una gran variedad en su forma de utilización, de forma que los niños disfrutan estimulando sus habilidades, creatividad e imaginación. Cada una de las diez zonas de juego infantiles tiene características diferentes. Cuentan con variados juegos como troncos de equilibrio, hamacas de cuerda, cerditos de madera, y múltiples juegos que combinan destrezas, habilidades, fuerza, orientación e imaginación. En todas las zonas se presenta la posibilidad de que niños de todas las edades puedan interactuar y compartir entre sí. Sin embargo, las zonas y los juegos varían de acuerdo a las edades de los niños.

La armonía de los juegos con el entorno, la accesibilidad, seguridad, originalidad, innovación y condiciones de mantenimiento de las diez zonas de juego infantil le han valido a la Ciudad de Madrid el primer premio "Columpio de Oro" convocado por ExpoAlcaldía 2010, que se celebró en Zaragoza en marzo de 2010.
En 2005 el Ayuntamiento de Madrid convocó un concurso internacional de ideas para recuperar los espacios liberados del tráfico, del que resultó ganador el proyecto presentado por el equipo M-Río, formado por los estudios de arquitectura Burgos y Garrido; Porras y La Casta; Rubio y Álvarez Sala; y por el estudio holandés de paisajismo West 8.